El periodo de embarazo es un momento especial y único en la vida de la mujer.
Hay momentos en los que parece que ya no se reconoce a si misma porque en ella todo es cambio y transformación. Se liberan un sinfín de hormonas que permitirán a su organismo adaptarse a las nuevas necesidades. Su útero se convierte entonces en un misterioso receptáculo, sosteniendo con su energía esa vida que se desarrolla y crece en su interior acunada por la oscuridad i envuelta en cálidas aguas amnióticas.
Estado de máxima creatividad, en donde la mujer eclosiona en
todo su potencial y necesita hacer acopio de su sabiduría interior para poder vivir con amor, consciencia y armonía todas las etapas de su embarazo, el momento del parto y su futura maternidad.
Las clases de yoga se convierten entonces en una estupenda oportunidad para detenerse del quehacer diario y descansar en sí misma. En una atmosfera tranquila poder escuchar ese pequeño corazón que late con fuerza dentro de sí. Sentir y comprender, todos esos cambios fisiológicos y emocionales, de forma natural, sin temor, junto con otras mujeres que transitan el mismo momento vital. Además de estirar y tonificar sus músculos previniendo así o aliviando los dolores de espalda… lubrificar todas las articulaciones…. Descubrir como el sonido de su voz, el poder de sus pensamientos y la textura de sus emociones pueden utilizarse como maravillosos instrumentos para conectar y relacionarse con el bebe que crece en su interior, una relación íntima que prevalecerá más allá de los momentos específicos de gestación.
Sentir orgullosamente la sensualidad y el poder que hay en sí como mujer portadora y creadora de vida.
Gemma Mitjans