La Vipassana es una de las técnicas de Meditación más antiguas de la India. Fue actualizada por el Buda hace 2500 años. Siendo en esencia una Meditación Budista, su práctica no comporta ningún tipo de afiliación o seguimiento de esta doctrina. Cualquiera puede practicarla y disfrutar de sus beneficios, independientemente de sus creencias ideológicas o religiosas.
Vipassana significa; “Visión Profunda o Cabal de la existencia”, es decir, ver las cosas tal y como son en realidad, no como desearíamos que fueran.
Los beneficios que produce su práctica son el despertar de la atención, una atención natural y sin tensiones. Comprobar por propia experiencia que las cosas son impermanentes y que no tienen entidad propia. Desapego. Desarrollar la observación ecuánime que nos permitirá vivir y actuar sin acumular tensiones. Aprender a vivir el presente, el pasado es tan solo un recuerdo y el futuro será presente en su momento.
Todo esto se aprende y se experimenta observando las sensaciones exteriores, interiores, estados de ánimo, emociones y pensamientos, que se producen dentro de nuestro cuerpo.
El practicante sentado en posición cómoda recorrerá lentamente por zonas su cuerpo, manteniendo una aptitud ecuánime, sin etiquetar las sensaciones que aparecen como “buenas, malas, agradables, desagradables…” sin reaccionar ni a favor ni en contra ante las mismas. Irá dándose cuenta que estas van y vienen, que nunca son permanentes. Observará también que unas son groseras y otras subliminales, cuando una de estas últimas es observada con ecuanimidad y desaparece, un bloqueo psíquico también se habrá diluido. De esta manera la mente se va limpiando de celos, odio, deseo, culpa, angustía y apego… estos van atenuándose y desaparecen, llegando a un estado de equilibrio mental.
Gemma Mitjans